El otro día os dejamos 3 razones para hacer senderismo, hoy vamos a dejaros algunas razones más para practicar senderismo.
Ponernos en forma
Practicar senderismo nos ayudará mucho a estar en buena forma física. Hará que ejercitemos casi todos los músculos del cuerpo.
Al caminar sobre terrenos irregulares, estamos trabajando mucho con las rodillas y tobillos, lo que hará que ganen fuerza los tendones y músculos de estas zonas y evitará posibles futuras lesiones.
Cuando caminamos ayudados por bastones, también ejercitamos los músculos de los hombros y brazos.
Además también ganaremos fuerza en el abdomen y la espalda, lo que reducirá también posibles futuros dolores y nos vendrá muy bien cuando necesitemos levantar algún peso.
También nos ayuda a tonificar nuestro cuerpo y perder peso.
Jugar con tu perro

Si tenéis perro os podéis imaginar lo bien que se lo va a pasar corriendo por los caminos. Qué mejor manera de hacer feliz a nuestro compañero que llevarlo con nosotros a las rutas. Así podrá correr sin parar de un lado a otro, oler todos los matorrales que pille y disfrutar sin parar. Además esa noche seguro que dormirá mejor que nadie.
Para nuestros amigos peludos, salir de ruta es igual de beneficioso que para nosotros o incluso más, ya que son unos animales muy activos y normalmente suelen pasar la mayoría del día encerrados en casa.
Desconectar de la rutina
Después de una estresante semana llena de llamadas, trabajos, distracciones y un montón de tareas en las que acabamos agotados física y sobre todo, mentalmente, salir a pasear por el campo nos ayuda a olvidar todo eso y estar presentes.
Oír el agua de un río, el cantar de los pájaros, respirar aire puro y libre de contaminación hará que todos esos problemas que hemos ido coleccionando durante la semana se olviden y disfrutemos plenamente del entorno.
Inspirarnos
Cuando estamos en contacto con la naturaleza, automáticamente nos sentimos más en paz, más tranquilos, más conectados con nosotros mismos. Salir a hacer una ruta puede resultar una gran fuente de inspiración, sobre todo si vamos en buena compañía.
Podemos aprovechar estos momentos para sacar nuestra libreta y escribir todas aquellas ideas que, ahora que tenemos la mente más calmada, consiguen llegar a nuestra cabeza.
Meditación

Si nos gusta practicar la meditación, la naturaleza es el mejor lugar que podemos elegir para hacerlo. No habrá distracciones, estaremos respirando aire limpio y en pleno contacto con la naturaleza. Basta con buscar un sitio que nos guste, sentarnos o tumbarnos y relajarnos.
Esta puede ser una buena manera de descansar antes de retomar la ruta.